martes, 23 de diciembre de 2014

Rumor has it - LPDLN

Para leer este post le recomiendo hacer click, ponerse sus audífonos y dejarse llevar por el veneno de Adele.

En este momento estoy en medio aquelarre con Suci y AC, estamos en plan belleza, suena Adele en el reproductor y estoy tan venenuda que es probable que si me muerda la lengua me envenene. Como dice la canción “cuando el amor se acaba es mejor cambiarlo en vez de repararlo”, acabo de salir de una relación fuera de la común, me gustaba, estaba satisfecha todo el tiempo, pero como siempre nada es completo, un tiempo después llegó la mujer menor que lo idiotizó, esto ocurre en todas las relaciones y no era de extrañarse porque le ocurre a todo el mundo y si Adele hizo una canción al respecto, pues yo hago un post sobre ello.

Todo iba perfecto, hasta que llegó, lo que mi baja autoestima llamaría una versión mejorada de mi misma, mejorada a tal punto que si mi cabello es rojo tinturado el de ella es rojo natural, según lo que sé de ella (porque él me lo contó) es que es en extremo sexy e inteligente, cómo casi todo hombre quisiera no es recorrida, tiene poca experiencia en el sexo por lo que se podría decir que es casi virgen, si yo amo los animales pues ella los ama mucho más porque ella escogió eso como su carrera, a diferencia mía sabe bailar y lo disfruta… en fin, no voy a seguir comparándome con ella porque seguramente encontraré otras cosas más.

Sin embargo, como dije al inicio este post es con la idea de sacar el veneno, entonces acá va. Me alegra inmensamente que el sexo no funcionara con ella, que ella no aceptara tener algo más con él por la presencia de su pareja, que ella no sepa de la existencia mía, que no sepa que yo me sé casi toda su historia, de pies a cabeza (vuelvo y digo desde lo que él me contó), pero lo que más me alegra de toda la cuestión, es que ella no pretenda quedarse en ese círculo vicioso, porque no creo que quiera estar con alguien a quien no le duele mentirle descaradamente a la persona que supuestamente ama como a nadie en el mundo;  porque una persona que miente de esta forma es capaz de hacer mundos artificiales y meterte en ellos, es capaz de hacerte cambiar hasta lo que no creías que fuera capaz de cambiar, porque una persona así de mentirosa tiene tantos líos internos que nunca, por más que te esfuerces en hacer todo lo que él quiere y en hacerlo sentir mejor, nunca va a poder salir de ellos.

Entonces querida amiga, si estás leyendo esto, te aconsejo que salgas corriendo porque de lo contrario te va a doler hasta el alma, lo digo porque en este momento lo siento de esa forma, después de muchos meses de estar a su lado me atrevo a afirmarte que usara toda la información que le has proporcionado de manera abierta y franca, en tu contra, la usará para manipularte y hacerte creer que él es todo lo que siempre habías estado buscando y esperando toda tu vida, porque es inteligente, te lo aseguro que mucho más de lo que tú crees, y cuando te des cuenta estarás sola (o en mi caso con mi aquelarre propio) maldiciendo del momento en que decidiste confiar en alguien que lo único que está haciendo es buscar lo que perdió con su primera novia pero de una forma mejorada, más bonita, más inteligente, más sexy, más de todo… pero en esencia que siga siendo la misma que perdió.

Y como recomendación final querida, nunca pero nunca en tu vida te dejes engañar por sus letras, porque te aseguro que tiene esa habilidad de envolverte y hacerte caer nuevamente en el mundo artificial que antes había creado, te puedes creer muy fuerte y pensar que solo es uno más y saldrás de eso rápido, pero te aseguro que no  es así, puedes preguntarle a la novia, porque acá entre nos, sé de muy buena mano que intentó dejarlo una buena cantidad de veces y él haciendo lo mismo que está haciendo conmigo no la dejó ir, tiene sus formas para amarrar y no cómo  lo hacen las mujeres con un hijo, sino con sus palabras y con sus actos y con su forma de expresarse de ti. Recuerda que él todo el tiempo te ha hecho sentir la mujer más especial e importante del mundo, ten eso presente para el momento en que te diga que siente X o Y cosa por ti, porque como dice mi madre “a los hombres no hay que creerles sino la mitad de lo que dicen”.



viernes, 19 de diciembre de 2014

Sin título - SUCIÓLOGA

Tengo 27 años estoy tomándome una copa de vino, fumando un cigarro, escuchando la misma canción, y no al estilo Brigeth Jones, no uso una horrible pijama estoy en unos lindos calzones verdes de encaje y en camiseta, pensando…

Acá entre nos y que sea secreto llevaba más de un año sin sexo y ayer invité a el tipo con el que tuve sexo por última vez, y sé que laminita repetida no llena el álbum, pero como dicen mis amigas me falta ser mas perra, bueno nos falta ser mas perras, la verdad me da igual, el sexo fue maravilloso, me sentí sexy, como hace mucho tiempo no me sentía, debo reconocer que amo tener sexo con este personaje, pasamos de lo dulce a lo salvaje, la forma en que me mira y siento como disfruta de mi tacto, de mí, me hace enloquecer y otro secretito, el mejor sexo oral, me lo ha dado el, no tuve un orgasmo, y no fingí uno jamás debe fingir un orgasmo, y me quede pensando, porque no paso, el hizo todo lo posible para que yo lo sintiera, pero algo dentro de mi me decía que no me dejara llevar, mi nivel de autocontrol me llevo a la locura una vez, y me genera terribles crisis emocionales, de hecho hace poco tuve una, pero bueno eso es otra cosa.

Este personaje me hace sentir muy bien, me hace reír, me conoce más de lo que me gusta admitir, me tiene muy analizada y stalkeada también jajaja, no estoy enamorada de eso estoy segura( AC y LPDNL se miraron suspicazmente cuando dije esto), pero disfruto de su compañía y eso me pasa con muy pocas personas, nuestros planes son solo sexo, pero para mí va mas allá, me gusta poder hablar de todo, siempre odie que me el tipo con el que me acuesto me preguntara si me gustaba lo que me hacía, nunca le pregunté a un hombre si le gustaba lo que yo le hacía en la cama, pero con él lo hago y se siente bien que me lo pregunte también. Hoy hablando del tema con AC, ella me decía con cara de tonta emocionada, que debería hablar con él y preguntarle que quería conmigo, y muchos dirán eso es claro el man quiere sexo y ya, pero no sé si me estoy armando videos pendejos pero yo siento que a pesar de ser una relación física hay algo más, no sé que es ese más pero sé que lo hay, conclusión estoy más loca que una cabra.

La verdad me da mucho miedo decirle que a pesar del tiempo y de no ser nada y de realmente esperar muy poco de él, es capaz de poner mi mundo completo de cabeza, y no solo en la cama, que me gustaría salir a caminar, a comer y hacer planes, y sobre todo de tener todo el sexo que se pueda, a veces creo que me trata como trata a todas las mujeres que se lleva a la cama, me gusta pensar que no es así, pero me da miedo admitirlo  y que realmente, yo me este envideando sola, que para él solo sea un buen polvo al año.





lunes, 8 de diciembre de 2014

El demonio de las mentiras - LPDLN

Hace poco terminé una “relación” muy bonita, el motivo fue principalmente el egoísmo y amor propio. Estaba saliendo con un tipo comprometido de muchas formas y esto hacía que nuestra relación girará en torno a varias mentiras. Duramos bastante tiempo, varios meses, todo parecía perfecto, pero el sentir la mentira tan de cerca me atemoriza, me di cuenta de algunas de ellas y eso me hizo mucho daño y preferí salir huyendo como una rata (o como Uribe), claro que me ha dolido resto, he estado con un ánimo terrible, de mal genio todo el tiempo y con ganas de matar a medio mundo. Ha sido difícil porque la relación que teníamos era muy bonita, muy sencilla y no tan complicada como el resto, con pocos bajos y muchos altos.

Y luego de terminar las cosas con él, me di cuenta que yo no quiero a alguien “quiera matarme, que se mate por mí”, no yo quiero y me merezco una relación con quien me tenga de número 1 en su lista de personas favoritas, alguien para quien yo sea la prioridad, la cuestión y lo más complicado del asunto, es que (si usted ya ha leído mis post debe saberlo) no creo en la monogamia, y si yo quiero ser la número 1 de alguien probablemente tendré que atenerme a un montón de mentiras. Y eso es precisamente lo que no quiero, también me di cuenta en este tiempo que para que una relación sea bonita y armoniosa es necesario eliminar las mentiras; entiendo que los humanos somos mentirosos por naturaleza, pero si se eliminan las mentiras con la persona indicada la relación seguro funciona perfecto.

Se trata de un tema de confianza mutua, de confianza en el otro y de amor propio, es un poco difícil de aplicar y no siempre se puede hacer con todo el mundo, pero mi recomendación la noche de hoy es que usted, con sus seres más queridos y cercanos, eliminé las mentiras, dejé de decir maricadas que según usted lo hacen quedar bien, tenga en cuenta antes de mentir lo siguiente:

1.      Las mujeres tenemos sexto sentido para las mentiras.
2.      Todo tarde o temprano sale a luz
3.      La mentira es como una bola de nieve, que se hace cada vez más grande
4.      El que miente en lo mucho miente en lo poco
5.      La mentira usualmente se utiliza para evitar herir al otro, pero tenga en cuenta que cuando se entere de esa mentira el daño será mucho mayor
6.      No todos son buenos mentirosos y para decir una mentira hay que tener cierta experticia

7.      La mentira descubierta genera desconfianza, y la desconfianza es un demonio muy fuerte que trae consigo otros más pequeños, como los celos, la envidia, el rencor.

Gabriela- AC

¡Eran de lo peor! Pensaba Gabriela mientras tomaba sus onces, ella no podía expresar el sentimiento que le salía de adentro de su pecho. Era ¿Culpa o resentimiento? –jum- se decía  alzando sus pequeños hombros. Su madre todavía no le había enseñado nada acerca de esos sentimientos, no le había hablado sobre ellos y su profesora tampoco. Lo que era cierto es que por un descuido, ahora sabía que ella debía aprender a cuidarse, porque nadie la defendería. Gabriela era consciente de que era muy pequeña, pero debía aprender pronto, un monstruo rondaba cerca de ella y quería vencerlo con sus propias manos, quería justicia, aunque no entendía cual era la dimensión de esa palabra.

¡Ven Gabriela, despídete de tu mami! – le dijo su profesora al llegar al jardín temprano en la mañana.

Ella, como de costumbre se aferraba al regazo de su madre, este era "calientico" y seguro, la hacía sentir cómoda, allí, Gabriela no se sentía sola. Era el vínculo con su madre lo que le daba esta sensación reconfortante, sentía que todo estaba solucionado, que el mundo era bueno, que no había maldad alguna en el hombre. Ese rincón de su cuerpo, el hombro de su mamá, en el cual ella dormía cuando la llevaban al jardín: era magico, ella debía desprenderse un poco de él y empezar la rutina de su día. Se despidió de un beso en la mejilla y siguió al salón, mientras su madre y la maestra hablaban de ella y de sus no acostumbradas conductas. Gabriela odiaba que hablaran tan duro y que todos, incluida ella, escucharan lo que decían, le parecía una falta de respeto el hecho de que no se tomaran la molestia de hablar para ellas solas, era vergonzoso. Lo peor, siempre escuchaba lo mismo desde hace dos semanas iniciando por la maestra:

- Mamá, Gaby está muy rara. Ha dejado de ser la niña de siempre, ¿usted la ha regañado muy duro?

- No, usted sabe que yo sería incapaz, dijo su madre con voz fuerte.

-entonces, ¿qué puede estar pasando? – preguntó la profesora

-no sabría decirle, es usted la que sabe de ser profesora y esas cosas. Yo, a duras penas trabajo de empleada en las casas.

-Mamá,-volvio a decir la profesora - disculpe pero no debe ser tan grosera, es importante para nosotras saber su opinión. Y lo que pasa con Gaby en la casa.-y la miraba de manera despectiva

-¡no pasa nada!  –exclamo su mamá y alzaba los brazos en foma de amenaza-Ya le he explicado que no pasa nada, no será usted la que  pone así a la niña, porque ella en la casa se porta súper bien.

-Nosotras estamos aquí para que los niños estén bien, por eso le hago esas preguntas. De todas maneras voy a seguir observando, gracias por su tiempo. Y la profesora cerro la puerta.

Gabriela se irritaba por estas conversaciones, su mamá y la “profe” que más quería no se llevaban bien, y era por su culpa. Pero cómo explicarles que no es ella, que no quiere estar así como ellas dicen, que  quisiera estar bien, pero que ese maldito monstruo no la deja, siempre está en su mente atormentándola, llenándola de miedo, hasta en sus más dulces sueños, viene él a destruirlos, a llenarlo todo de gris. Ese gris que la lleva a sentir que debe alejar a todo el mundo, incluso a su gran amigo. Peter, Tan lindo y bueno que era y ella ya no era capaz de hablarle como antes, ni siquiera era capaz de contarle sobre su temor, no le gustaba la idea de que él fuera a pensar que estaba loca.  Toda la situación le generaba cierta vergüenza y no sabía por qué, lo ignoraba completamente, pero aun así la vergüenza era grande.

El día pasaba lentamente, las actividades que hacia la profesora eran cada día  más aburridas, pero eso no era tan malo, Gabriela esperaba que el tiempo se detuviera para que no llegara la noche, no quería ver al monstruo, así que prefería pasar ocho horas eternas siendo el bicho raro de su salón de clase, que regresar a su habitación y encontrarse con el monstruo ladrón de su alegría.

-Hey Gaby que pasa, ¿por qué ya no quieres jugar conmigo? Se atrevió a preguntarle Peter con voz amable.

-no me molestes Peter, no tengo ganas de jugar, DE-JA-ME SOLA, La pequeña Gabriela grito tan fuerte que incluso la profesora del salón vecino fue a ver qué pasaba.

-Peter, ¿qué le hiciste a Gabriela? –exclamo la profesora

-Nada profe, nada, solo quería jugar con ella. Dijo Peter bajando la mirada y alejándose.

Las profesoras se miraron y salieron del salón, luego de un rato largo la profesora de Gabriela regresó y le pidió a la pequeña que la acompañara, eso hacía parte de la rutina diaria, las mismas preguntas, las largas charlas con la psicóloga, por qué nadie entendía que hablar del monstruo no era lo que Gabriela quería, era horrible que siempre la hicieran sentir como si algo estuviera mal en ella.

Finalmente llegó el momento que Gabriela no quería que pasara, llego la tarde y era hora de ir a casa, su mamá vino a recogerla, nuevamente la charla con la profesora, sobre su actitud extraña y agresiva con un compañero.

- ¿agresiva? no fui agresiva con Peter, solo no quería jugar, odio jugar- pensaba mientras su mamá y la profesora tenían la misma discusión de la mañana.

-Pues sí las cosas siguen así profesora no tendré más remedio que retirar a mi hija de aquí, buscaré otro lugar para ella . Dijo su madre ofuscada.

Gabriela despertó de inmediato de su ensoñación al escuchar eso, no podía creer que su mamá quisiera cambiarla de jardín, era el único lugar donde se sentía a salvo y querida, era el único lugar donde el monstruo no iría a buscarla, la sola idea de pensar en estar lejos de su profesora, de Peter, de sus otros amigos hacia que quisiera llorar, tendría que idear un plan, para que su mamá se calmara y la dejara seguir yendo al jardín  y además debía tratar de disimular el miedo y la tristeza que sentía, para que todos la dejaran tranquila.

-¿Mamá verdad que no me vas a cambiar de jardín? Le dijo Gabriela a su mama cuando llegaron a su casa.

-Pues si no me dices de una vez por todas, por qué tu profesora todos los días me dice que algo está mal en ti, no voy a tener más remedio que buscar otro lugar, o dejarte en casa, así que necesito que me digas que pasa Gabriela.

-Nada mamá, es solo que… -Grabriela se quedó cayada un momento, bajó la mirada, luego la alzó, miro a su madre, se perdió en sus profundos ojos negros y pensaba: tú no podrías entender lo que me pasa, te haría sufrir demasiado la idea, amas mucho, estas ciega, quizás lo ames más que a mí. Y solo dijo con ojos llorosos: Ma, por favor no me cambies de jardín, te prometo cambiar, te prometo que cambiaré.

Su madre le dijo -hija, por favor. Compórtate como una señorita y no te cambio, si es lo que deseas.

Gabriela había manipulado a su madre y por ahora se salvaba unos días de la idea de que la cambiaran de jardín, debía idear un plan para que su profesora no le molestara. Había llegado la hora de dormir y por el momento Se le había olvidado su miedo, sin embargo le pidió a su madre que le dejara la luz prendida, a lo cual accedió, solo por esa noche pues Si ella dejará la luz prendida todos los días como lo quería Gabriela, el recibo llegaría muy caro y poseerían problemas. Su hogar era humilde, el dinero nunca alcazaba y las peleas por su ausencia la lastimaban mucho. Por más que su mama se esforzara trabajando, solo lo hacía por días en una casa de familia, tenía que ir a limpiar la suciedad de otros para poder mantener su Familia...

Gabriela se encontraba en un laberinto sin salida, era una especie de escalera en rombo, si ella miraba para arriba no había fin a esa escalera y si miraba para abajo tampoco tenía comienzo, a pesar de que caminara y subiera esas escaleras, no avanzaba, ella caminaba y caminaba, pero no había nada, solo la misma escalera.  No aguantó más y del desespero se lanzó al vacío, pero allí se encontró con el monstruo, alto y con dedos largos que la tocaban, mientras hacia esa sonrisa macabra y amarilla, ella le gritó duro: ¡NO ME TOQUES! En ese momento se rompieron las dos dimensiones en donde se encontraba Gabriela, la de su mente y la de la realidad, estas se mezclaron, su madre escucho el grito, se acercó al cuarto y vio al monstruo, ese que ella no había visto de mala manera antes. 

Le relucían sus dientes amarillos, y le dijo asustada: ¡Tú qué estás haciendo¡ a lo que su pareja respondió con un golpe en su cara, y una patada en su estomago. Le dijo gritando: ¡Tú hablas de esto y te mato! Mirándola fijamente. Gabriela nunca vio tanto miedo en la cara de su madre, ella lo sabía, su madre no era fuerte y por eso nunca le había contado sobre lo que su padrastro le hacia la mayoría de las noches.  Después de los gritos ese maldito monstruo no se conformó con todo lo que ya había hecho, su mente trastornada hizo que también abusara de su madre y mientras ella lloraba, el se reía, Gabriela Veía.

 Como es costumbre en mi sociedad, la madre de Gabriela, dejo que Carlos, el monstro de ella y su hija, siguiera abusando de ellas, siguiera maltratándolas. Esto por el miedo. ¿Miedo a que? A estar “sola” porque así era más fácil mantener el hogar, decía convencida. Convencida de que su inmundicia era lo más cercano a la felicidad que se merecía. Además de vez en cuando, era feliz con él y se le olvidaba que ya había elegido el rol de ser mamá, dejaba de importarle sus comportamientos, lo justificaba sin que él se lo pidiera, por no perderlo, por no estar abandonada como siempre, así era la vida, era lo justo para ella y su hija-por lo menos no estaban debajo de un puente- se repetía todas las mañanas mirándose al espejo 

Cuando Gabriela pudo “defenderse”, a eso de los 7 años, habló con una de sus profesoras en el colegio y ella le dijo:

-Nena, tienes que ser fuerte, trataré de ayudarte.

La profesora llevó el caso a la comisaría y este, como también es costumbre, se quedó archivado en una caja, la número 54, folio 13. El profesional  que atendió el caso era tan mediocre, que al hacer la visita correspondiente, no encontró nadie en casa ese día, decidió que no pasaba nada con la niña y su madre y firmo el cierre del caso.  Gracias a esto, Gabriela duro siendo abusada por más de 13 años y entendió la pregunta que se hacía cuando tenía 2 años sobre la justicia y aprendió que no existe menos en su país: Colombia. Es solo un invento más para hacer que los que dominan el mundo, lo sigan gobernando.

Así como Gabriela, existen muchas niñas, niños y mujeres que son abusadas y abusados sexualmente o que han sido maltratados física y emocionalmente en algún momento de sus vidas y aunque parezca cliché, en este momento en donde todo el mundo habla de lo mismo. Realmente el tema toma relevancia porque es algo que sí ha pasado y que sigue pasando y que no va a dejar de suceder hasta que no estemos consientes de que no lo podemos permitir, en ser consientes del dolor del otro, de que no somos los únicos en la tierra, que sí nosotros sufrimos, el que está al frente mío también. Esto va a dejar de suceder cuando los profesionales trabajen para cambiar el mundo, cuando trabajen sin importar la paga, cuando trabajen en lo que les apasiona, cuando trabajen en algo que les haga sentir vivos.

Lo que les cuento, no me lo invente, está basado en la vida real de una niña que afortunada o desafortunadamente tuve que conocer, por su mamá y su padrastro, (que aunque era sospechoso de abuso, iba a recoger a la niña con permiso de su mama todas las tardes al jardín), por todas esas historias de mis propias amigas que he tenido que escuchar, esas que todavía no entiendo, sobretodo  Por ese: “No puedo vivir sin él” sentimiento de inferioridad que se ha impuesto en nuestras mentes de mujer. Debemos ser las débiles, las educadas, las señoritas, las recatadas, las niñas de su casa, las vírgenes, puras y castas. ¿Y nuestros derechos y nuestra dignidad qué?








martes, 11 de noviembre de 2014

Verde - Por Suciologa



Hoy no voy a hablar de sexo, hoy voy hablar de la marihuana, otro tema muy tocado en este blog y en nuestra página de facebook, y como seguro ya lo descubrieron en este club la marihuana es más que bienvenida y es de uso cotidiano, pero no por todas, resulta que este pecho no fuma, si lo he hecho pero no me gusta, esa es otra historia que quizá después les cuente.
En la revista Soho publicaron varias columnas de diferentes personas hablando de la legalización, y ame lo que escribió Margarita Rosa de Francisco, palabras más palabras menos dijo que mamera la marihuana, pero que buena idea que la legalicen, y yo no podría estar más de acuerdo.
Pues si, lo digo y lo sostengo que mamera la marihuana, a los que les gusta pues que chimba, pero pues no a todos nos gusta, y con eso no quiero decir que apoyo a los fastidiosos camanduleros que quieren quemar en la hoguera a los marihuaneros, de hecho yo los apoyo amiguos fumones, y estoy completamente de acuerdo con la legalización, aunque realmente mis intereses son un poco mas egoístas también son altruistas jajaja.
Porque realmente legalizar nos evitaría llevar a los adolescentes a probar a escondidas y lamentablemente muchos empiezan con marihuana y terminan en drogas de verdad, también creo que es importante legalizar, porque así la gente no estaría tan predispuesta con el tema, pero sobre todo y lo que me parece más importante a mí, es que existirían lugares donde administrarían su uso y consumo y yo no tendría que aguantarme casi todos los días a los dos muchachos cerca a mi trabajo que camino a transmilenio fuman delante de mí y no se qué tipo fuman pero guacala.
Mucha gente que conozco fuma y de hecho pues mis dos grandes amigas lo hacen, cero rollo con eso, pero también me toco una realidad difícil en la que ciertos grupos de “limpieza social” mataban muchachos de mi barrio solo por fumar, y fueron épocas duras, quizá es una de las razones por las que me fastidia la marihuana, además de el olor que me parece (con el perdón de todos los marihuaneros presentes) que huele a orín, además el aliento que le queda a la gente que fuma es igual o peor que con la nicotina y lo dice una fumadora ex empedernida de cigarrillo, los dientes de los marihuaneros se vuelven feos, los ojos rojos me parecen graciosos, y dependiendo de la traba pues las charlas también son severas.
Pero hay algo que detesto, y realmente no es de la marihuana si no de quienes la fuman, y es que siempre se están quejando que los critican, los satanizan y los excluyen, pero no notan que cuando llega a su entorno alguien que no lo hacen, lo miran como bicho raro, y no sé si es porque inconscientemente buscan que todos en su entorno aprueben la práctica que se gastan todo un sermón de las bondades de la marihuana, y te quieren convencer como sea que fumes eso es lo mas cansón, si ya dijiste de buena manera que no que muchas gracias, para que siguen insistiendo, es igual que cuando el tipo baboso y lagarto anda detrás de uno y uno le repite de todas las formas posibles que no quiere salir con él, pues así se siente que te estén ofreciendo que fumes cuando has dicho muchas veces que no, y pues señores eso también es criticar y excluir, ustedes que viven diciendo que la yerba ayuda abrir la mente, entonces, por qué joden tanto si a su lado se sienta alguien que no fuma?. Mis queridas amigas ya como que entendieron o más bien se dieron al dolor que la marihuana y yo no seremos tan amigas.
Y es maravilloso si con algo que sale de la tierra las personas pueden curar síntomas o incluso enfermedades, maravilloso si alguien eleva su espíritu, o si cuando tiene sexo su experiencia y sentir se multiplica, de verdad severo y ojalá algún día fumar no sea un tabú, pero hoy yo los invito que así como ustedes piden aceptación a su forma de ver el mundo, también acepten que la marihuana no es para todos.

martes, 4 de noviembre de 2014

El lugar del corazón. Por AC


Buenas noches chicos y chicas

El siguiente es un relato que hice pensando en cosas que a veces nos tocan mucho a nosotras las chicas, en la 
mayoría de los casos. Este en particular es la obsesión por ser delgadas. Muchas veces este tipo de pensamiento o miedo, no es naturalmente nuestro, a veces es la obsesión de otros y simplemente lo tomamos como algo propio. Todos estos miedos no permiten que nos queramos a nosotras (os) mismas (os) como somos, y que no tengamos una buena relación con la comida, y de allí decenas de malas relaciones con todo lo que nos rodea. Este tipo de miedos también los vemos reflejados en cuestiones como la  sexualidad. De estos miedos y tabues sufren  la mayoría de las chicas, pero el problema más grave es cuando convertimos ese miedo en una patología como lo son la bulimia o la anorexia. Espero poder trasmitir bien el mensaje que tengo para todas y para todos con mi relato. Algo largo el post pero pues hace mucho no publicaba nada...

“Es difícil comprender donde poner el corazón, con el transcurso de los años la respuesta se hace más difícil”

Esa fue la última frase que leyó en un escrito de su cantante favorito. No pudo seguir leyendo porque esto la impactaba, no le daba un sentido a esas palabras unidas para formar una idea de tal magnitud. Para 
Érica el corazón era un músculo y su lugar: El lado izquierdo del pecho.Su función, la resumía en bombear sangre para hacer funcionar el cuerpo. (Ella no lo notaba pero su cuerpo estaba esquelético).Érica pensaba que todas esas ideas del corazón y los sentimientos eran una mentira, no creía en el amor ni nada que se le pareciera, eso era parafernalia consumista. Una forma de mantener a las personas idiotizadas, inmersas y perdidas en estados que distraían la atención de la realidad, de lo tangible… Era todo tan cruel y crudo que no podía entender como su cantante favorito ahora le decía que su corazón debía colocarse en algún lugar. Sus palabras evocaban que se siente con él y además de eso, Era necesario que lo pusiera en alguna parte. Pero si fuera cierto, ¿Cuál era el lugar de su corazón?

Era 2010, Llovía, “A cantaros” como decía Doña 
Anita, la abuela de Érica. Ella estaba fría como un hielo, pero no llevaba chaqueta, tenía la costumbre de aguantar frio. Sus amigas decían que así quemaba más calorías. Sí, tenía una obsesión con su peso. Quizás eso no era precisamente lo que quería hacer o pensar, pero su abuela no hacía sino decirle: “Mijita, mire como tiene esa panza, está muy gorda y fea, cuando le den ganas de conseguir novio, no lo va a conseguir” Érica respondía realmente asqueada: “Abuelita yo no quiero novio” y su abuela repetía todos los días agregándole aún más cizaña a sus frases: “¡Ya verás, ya verás! Yo tengo razón, ¡deberías tomar esta agua de piña a ver si te ayuda!”Érica cansada de tanto parloteo les contó a sus amigas que se sentía aburrida, su abuela no hacía sino recalcarle su gordura. Catalina junto con Dora y Maddy dijeron de forma despectiva y burlona:

-¡Amiga!, tu abuela tiene razón, te engordaste y ya no te vez tan linda.

A lo que Dora agregó:

-
Maddy encontró una manera para solucionar tu problema, ¡cierto Maddy!¡Dile que tiene que hacer!

Respondió 
Maddy, bajando la voz para que no la escucharan:

-¡Vamos al baño del tercer piso!

Salieron corriendo rumbo al tercer piso, 
Maddy tenía en sus manos una botella de agua grande y una bolsa llena de dulces, chocolates y galletas. Érica se preguntaba cómo iba a adelgazar con tanto dulce, nunca se le paso por su mente – un poco inocente- la propuesta que tenían sus amigas por hacerle. Llegaron una tras otra riéndose como si estuvieran haciendo una travesura y Dora Moviendo su larga melena dorada y larga le dijo a Catalina: “Comamos” y le ofrecieron a ÉricaMaddy le dio la siguiente instrucción:

Mira 
Érica, lo que debes hacer es tomar mucha agua antes de comerte todos esos dulces, y debes masticarlos bien, pero ¡mírame! Debes masticar muy bien. Cuando te sientas satisfecha, tomas tres sorbos de agua más y metes tu dedo índice hasta el fondo de la garganta, así inducirás tu vómito y todo lo que comiste será desechado con solo bajar la llave del baño. ¿¡Listo!? Es muy fácil, así no dejas de comer lo que te gusta pero adelgazas y tu abuela dejara de criticarte.Además –Le dijo de manera ofensiva- Así gorda no podrías seguir andando con nosotras. ¿Cómo vamos a una fiesta contigo si no podemos escoger un vestido que te entre de nuestras tiendas favoritas?

Así inició la cruzada de 
Érica. Ella hacia caso a todas las recomendaciones que le hacían sus amigas. La segunda vez que intento su gran hazaña, estaba en su casa. Comió con muchas ganas, sentía una desaforada codicia por la comida, tenía ganas de arrasar con todo a su paso, pero todo lo masticaba bien, recordaba las palabras de Maddy “Entre más mastiques, más fácil saldrá” Por tal motivo lo hacía hasta por 80 veces con cada pedazo, pero no se llenaba. Comió y comió hasta que se sintió culpable, se miró al espejo repudiando no poder llevar una dieta normal, no tener un cuerpo normal, repudió que todo el mundo la odiara con su pequeña. (Ella ya la veía grande) Panza. Se fue al baño con un tarro de agua y empezó a beber y a inducir su vomito. Era un vomito liberador, entre cada arcada se sentía más y más placer, sentía que se limpiaba de todo lo que la acomplejaba. Le quedo gustando la sensación hasta que poco a poco se hizo experta en el arte de dañarse a sí misma para hacer felices a los otros.

Entre cada día que pasaba 
Érica se iba haciendo más reservada, más callada, más irritable. Su periodo dejo de bajar, así como sus kilos también bajaron, llego a los 49 kilos, 7 kilos menos de los que debía pesar. Para ese entonces ni Maddy, ni Dora y mucho menos Catalina eran sus amigas. De hecho, ella sentía que no tenía amigos en el mundo. Su abuela, la única familia que conocía hasta ahora, no hacía sino pelear con ella, todos los días. Era su rutina diaria, ir al colegio, recibir burlas de todos sus compañeros, regaños de sus profesoras por no ser buena estudiante y llegaba a su casa en donde se aguantaba la cantaleta por más de 3 horas. Doña Anita repetía a diario:

- Niña ¿porqué no comes!? ¡Mira que te quedas en los huesos!

-A ti quien te tiene contenta. Es tu culpa, acaso ¿no me querías flaca? Gritaba Erika con rabia en la mirada

Y todos los días las mismas palabras, ofensas y dolores.

Una noche de cielo despejado, como cualquier otra noche, Érica tuvo un ataque de ansiedad. Siempre le daban esos ataques, sobre todo cuando no entendía el sentido de las cosas. Quería saber dónde poner su corazón. Si pensaba en algún lugar, no lo tenía. Su abuela no la comprendía, o ella no comprendía a su abuela. Sus amigas no la querían por un lio con un “muchacho” de la escuela, sus notas no eran lo que esperaba, y no encontraba con que identificarse, alguna pasión en donde poner su mente y distraerse. Su única amiga era la comida y al mismo tiempo era su enemiga, sin encontrar respuesta, salió al supermercado de la esquina, entre mas se acercaba al supermercado, mas ansiosa se sentía, quería comer, comer hasta llenarse para luego quedar vacía como siempre quedaba, esa sensación que la hacía sentirse melancólica pero que según ella la mantenía con los pies en la tierra, estar vacía era afrontar la vida con fuerza. Cuando estaba llena se llenaba de ideales, de cosas sin sentido. Sentía una extraña felicidad que no le daba nadie, pero luego se acordaba de la imagen en el espejo y se daba cuenta que la felicidad que le producía esa comida era mentira y como quería liberarse de esa mentira vomitaba.

Luego de comer chocolates, galletas, cereales, gaseosas y demás Érica terminó en el baño pero esta vez tenía un ataque nervioso, empezó a vomitar y a vomitar cuando sintió que todo estaba afuera, se durmieron sus brazos, su corazón se aceleró, ella veía que todo le daba vueltas y de repente cayó al suelo, haciendo que se callera con ella un estante del baño, lo que la salvó de morir en ese momento. Su abuela escucho el “totazo” y se levantó a mirar que su nieta estaba tendida en el piso. Doña Anita llamó a una ambulancia. Érica casi muere esa noche de un paro cardiaco.

Al despertar y ver a su abuela preocupada por ella, ver como sus manos estaban llenas de agujas y su respiración era facilitada por un tubo. Comprendió que su corazón ya tenía un lugar, y era el lugar equivocado, era el lugar que siempre habian querido los otros, (su abuela, sus amigas, sus compañeros y profesoras), Era un sitio en donde ella hace mucho tiempo decidió ponerlo. Él se encontraba en función de la felicidad de otras personas. Por eso era un corazón triste y melancólico, un corazón sin un lugar fijo. Había entendido que su cantante favorito estaba peor que ella y por eso decía no saber el lugar del corazón, pero ella lo comprendía ahora. Ella ya sabía cuál era el lugar donde debe estar todo corazón en la tierra, el corazón de cada persona debe encontrarse en un lugar propio. Se debe colocar en función de la felicidad de uno mismo, no como una felicidad egoísta en donde se pasa por encima de los demás, pero es necesario ser feliz primero con uno mismo y luego reflejar esa felicidad en los otros.

Érica luchó con su inseguridad después del accidente, lucho contra su temor ante el espejo. Quiso algunas veces que su vientre fuera plano mientras se decía a sí misma no seguir más esos ideales, no quería seguir engañándose para gustarle a los demás. Se sentía aturdida y confundida, todo le recordaba su lamento, su culpa por comer y por no comer la estaban enloqueciendo. Quería ayuda, que alguien la sacara del dolor, del lado oscuro que se la comía y no la dejaba respirar. Lastimosamente no tenía dinero para un psicólogo. Lloraba todas las noches sin saber que pasaba con ella.

Tomo antidepresivos con la esperanza de que la ayudaran a reponerse, también se inscribió en un ciberespacio que proclamaba la autoestima y daba apoyo a las personas que sufrían de Anorexia purgativa. Pero lamentablemente su corazón estaba contaminado por la enfermedad mental, los anuncios, las chicas flacas y “felices” caminando por la calle y su soledad, esa que la había hecho sentirse vacía siempre, su corazón se paro, no soportó estar en función de los otros. El corazón de Érica nunca fue feliz y decidió liberar su alma.

Que cada dia sean mas libres de toda atadura mental, social y propia.

Para mas información sobre este tipo de problemas visita:



domingo, 2 de noviembre de 2014

Eso me pasa por salir con manes X - LPDLN

Hoy a mis 23 años me atrevo a decir que terminé con las citas, sé que ya lo había dicho en un post anterior, pero la experiencia de ayer es más que suficiente para decir no quiero otra cita más, o para dar mi consentimiento para que mis amigas escojan mis próximas citas.

Ayer salí con un man que se veía serio, me dijeron que era juicioso, que era un caballero. Estaba en un lugar muy lejos de mi casa, en un ambiente muy chévere, con música en vivo, mucho trago bueno, algunos manes lindos otros no tanto. Todo iba bien hasta que a la una de la mañana, mi cita estaba muriendo en el piso, estaba dormido en mis piernas, vomitando de lado y sin siquiera poder sostenerse. Dos de sus amigos tuvieron que llevarlo alzado a un colchón para que muriera y vomitara ahí todo lo que quisiera.

Y ahí estaba yo, sola en una fiesta con gente que no conozco, es importante aclarar que no disfruto las fiestas, que no me gusta bailar y si no se me da la gana no lo hago y punto, tampoco soy muy buena en eso de hablar con la gente, de entrar a una conversación de la cual no hago parte o iniciar una con un grupo de desconocidos. Entonces el man murió en una colchoneta y yo no tenía dinero para el taxi, para salir huyendo a algún lado, me conseguí el dinero (no muy honestamente) y salí para la casa de mis amigas, ellas estaban pasándola un millón de veces más rico de lo que yo la estaba pasando.

Aprendí varias cosas y voy a hacer una lista con las lecciones aprendidas para no repetirlas nunca más en mi vida, y de paso para que usted evite estas desastrosas citas.
1.      Si sales en una primera cita, sea quien sea, nunca pero nunca te emborraches y dejes a tu cita por ahí a la deriva… sola.
2.      Nunca invites a una primera cita si sabes que no tienes dinero ni para el taxi.
3.      Nunca aceptes una primera cita si no tienes dinero para el taxi.
4.      No digas cosas cómo “listo, yo me lo tomo para que ella vea que soy un hombre”.
5.      Si no sabes tomar o no te controlas, nunca pero nunca tomes en tu primera cita, recuerda que la primera impresión es la que cuenta (no queremos que nuestra primera impresión sea el color del vómito)
6.      Para salir con alguien en una primera cita debes hacerte unas preguntas básicas, quién es?, a dónde vamos? Es cerca de mi casa? Tengo como devolverme cuando me aburra? (consejos sabios de Suci)
7.      Debes tener unas amigas como las mías, que están dispuestas a recibirte con los brazos abiertos siempre.


En conclusión el mundo de las citas al parecer no está hecho para mí, de hecho ayer mientras estaba con mis amigas a las cuatro de la mañana tomando tinto y fumando cigarro, me di cuenta que moriremos, o por lo menos Suci y yo, moriremos haciendo precisamente eso, hablando mierda, rajando de los hombres y encontrando más y más razones para no tener marido o hijos.